Sobre los tejados
(Es 22 de noviembre. Mañana 23. Aunque en realidad el periodo de tiempo en el que publicaré esto no es que sea muy exacto.)
Sí, esta entrada no es como las demás. De hecho, no es más que un intento, esperemos efectivo, para rellenar este espacio en blanco que lleva ya tres entradas perdidas y varios suspiros de desesperación, con el único y principal objetivo de intentar daros una bienvenida hecha y derecha de una escritora no tan hecha y derecha. Está visto que se me escapa de las manos. Así que bueno, vamos ha hacer un poco el loco y dar algunas explicaciones.
Siendo sincera, me gusta bastante como esta cobrando forma el blog, espero que con mis perspicaces1 cambios no lo estropee mucho. Mejor me dejo ya de tanto ronroneo y empiezo explicándoos el únicos de los cambios que se han producido hasta el momento que os incumbe (aunque en reilada no sea de mucha importancia): Tenéis la opción anónima, tanto al comentar como al seguir el blog, por si alguna personita no quiere, o no puede, manifestarse.
¡Tachan!, esto es todo. Espero no haberlo echo tan mal, y se es así no me lo tengáis en cuenta, siendo ésta la primera vez que me dirijo a vosotros, lectores.
Antes de que se me olvide, y por último, vamos ha hacer algo bonito. Como ya he dicho antes, la fecha de la creación de esta entrada no es exacta (por unos u otros motivos), pero me gustaría ponerla en un momento determinado. Así que, contra todo pronostico2, por qué no ser un 31 de diciembre a las 23:59 horas. En busca de algo nuevo. Eternamente.
1: Quien dice "perspicaces" dice antónimos de éste, como no.
2: Más una incondicional locura razonable y una notoria cordura delirante.
por los cuáles era
supersticioso el felino de pelaje negro.
Que eran ya Seis inviernos sin tejado,
y demasiados por los que nadie
espera.
De Quintas cornisas
trataba todo, al fin y al cabo.
Donde en Cuatro amaneceres
quedó grabada su espera,
y Tres en los que se dejó
la vida.
La Segunda tenía que ser
la vencida, se decía.
Vuelve antes de que el reloj marque la (L)una.
Sí, esta entrada no es como las demás. De hecho, no es más que un intento, esperemos efectivo, para rellenar este espacio en blanco que lleva ya tres entradas perdidas y varios suspiros de desesperación, con el único y principal objetivo de intentar daros una bienvenida hecha y derecha de una escritora no tan hecha y derecha. Está visto que se me escapa de las manos. Así que bueno, vamos ha hacer un poco el loco y dar algunas explicaciones.
Siendo sincera, me gusta bastante como esta cobrando forma el blog, espero que con mis perspicaces1 cambios no lo estropee mucho. Mejor me dejo ya de tanto ronroneo y empiezo explicándoos el únicos de los cambios que se han producido hasta el momento que os incumbe (aunque en reilada no sea de mucha importancia): Tenéis la opción anónima, tanto al comentar como al seguir el blog, por si alguna personita no quiere, o no puede, manifestarse.
¡Tachan!, esto es todo. Espero no haberlo echo tan mal, y se es así no me lo tengáis en cuenta, siendo ésta la primera vez que me dirijo a vosotros, lectores.
Antes de que se me olvide, y por último, vamos ha hacer algo bonito. Como ya he dicho antes, la fecha de la creación de esta entrada no es exacta (por unos u otros motivos), pero me gustaría ponerla en un momento determinado. Así que, contra todo pronostico2, por qué no ser un 31 de diciembre a las 23:59 horas. En busca de algo nuevo. Eternamente.
1: Quien dice "perspicaces" dice antónimos de éste, como no.
2: Más una incondicional locura razonable y una notoria cordura delirante.

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